Introducción
Este es el segundo capítulo dedicado a la historia de la lucha libre en nuestro país, de momento basado en la visión subjetiva de los que tuvimos algún tipo de contacto con este deporte. En el primer capítulo hablé sobre mis experiencias y descubrimientos dentro del área de mi pueblo, Mollet del Vallès. Entre todos los eventos, destaqué la labor del luchador Felipe Calvo, el cual hizo mucho al respecto en nuestra población.
Seguidamente, daremos la palabra a una persona que vivió en primera línea el mundo de la lucha libre en Cataluña: Josep Masip (Sabadell, 1957). El texto original está en catalán, por lo que leeremos una adaptación al castellano hecha por mí. Quien quiera leer el escrito original, lo cual es de agradecer dada la forma de expresarse de Josep, lo puede hacer en el siguiente enlace:
La lucha libre en Sabadell
Primeros recuerdos
La primera vez que fui fue con mi padre, en la Fiesta Mayor de Sabadell. Sería en el año 1967 o 1968, todavía en el entoldado que se montaba en «la Pèrgola», la pista polideportiva que había en el patio del edificio que había sido la casa de la familia Oliver, del escritor Joan Oliver, «Pere Quart», donde durante la dictadura franquista habían estado ubicadas la “Falange”, los “Excombatientes”, la “Guardia de Franco” y otros similares.
Recuerdo vagamente a luchadores como Sotelo, Mathias («El Incomprendido», que hacía un papel de afeminado) o los hermanos Valero.
Inauguración del Palacio de Deportes
![]() |
El Correo Catalán «Vallés Especial» (13/08/1972) |
También en estos años empezó un luchador llamado Bru-Mont (nombre real Joan Moreno). La primera vez que lo vi fue contra Gabaldá. Contrariamente a Béjar, era un «rudo batallador» u «original violento», presentado como «el pastor de la Cerdaña», con barretina, una piel de cordero y, a veces, descalzo. Violento, a veces demasiado, lo que le suponía perder algunos combates por descalificación. Le dedicaré un capítulo individualmente.
![]() |
| Palacio de Deportes de Sabadell (1970) |
—A la izquierda, el edificio redondo son los vestuarios. Hay un túnel para acceder al pabellón, de una longitud considerable. Por aquí trasladamos a los «desmayados» García Arroyo y Nino Mercury.—
Trabajos en la Cruz Roja
En el año 1976 entré en la Cruz Roja como voluntario y, como pedían servicio para la lucha libre, me apuntaba. Cuando ascendí a cabo, 1978, cabo primero, 1980, o sargento, 1982, iba de responsable del servicio.
![]() |
| Diario de Sabadell (4/09/1982) |
Recuerdo un par de años con trabajos a destacar. Un combate entre García Arroyo, un luchador con trayectoria en Francia, Reino Unido y Alemania, y Nino Mercury —participó en el X’ondo como «el Trampero»—, un argentino afincado en Barcelona. Los dos de más de cien kilos. Chocaron en medio del ring, quedando los dos fuera de combate. Los de la Cruz Roja les tuvimos que sacar en camilla. Cuando llegaron al vestuario, que estaba bastante lejos de la pista, se “despertaron” y se abrazaron. El argentino nos dedicó una fotografía, que tiene que estar por casa. El trabajo todavía no había acabado, al “catch a cuatro” la pareja Sotelo y El Azteca contra Luc Béjar y Quique Vila. El mexicano «El Azteca» abrió la ceja de Béjar a mordiscos. Acabado el combate lo atendimos, realizando una primera cura, pero la herida tenía mala pinta y había que suturarla. Con el traslado al Hospital de Sabadell nuestro trabajo acabó a las tres y media de la tarde.
Otro año, combate entre la Pantera Negra (nombre real Luis Salazar), «el Adonis peruano» y Luc Béjar. Con bastante diferencia de peso a favor del «mulato», le dio una verdadera paliza al de Badalona. Acabado el combate, Béjar nos pidió asistencia porque se encontraba muy mal. Había pasado mala noche, según ellos por el castigo de golpes en los riñones de un combate el día anterior con Bru-Mont.
Final de esta primera entrega. La próxima la centraré en la trayectoria de Bru-Mont, con quien tengo buena amistad, y del que he documentado su historial.
.jpeg)

%202.jpeg)

No hay comentarios:
Publicar un comentario